Originario de Hawai, es una práctica única y espiritualmente enriquecedora. Incorpora movimientos largos y fluidos con la intención no sólo de relajar el cuerpo, sino también de revitalizar el alma. A menudo conocido como el masaje de las “manos amorosas”, adopta el concepto de “aloha” para fomentar el amor, la compasión y la paz interior.
Masaje Lomi Lomi (60 minutos)
